Síndrome de Asperger en la escuela

| Publicado por | Categorías: PROYECTO i+D+i

Síndrome de Asperger en la escuela inclusiva

Por. Greysi González Cedeño/ educadora especializada

ASPERGERSíndrome de Asperger en la escuela inclusiva

El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que conlleva una alteración neurobiológicamente. Algunos estudiantes con esta condición tienen:

Inteligencia normal o incluso superior a la media.

 

 

  • Conexiones y habilidades sociales
  • Uso del lenguaje con fines comunicativos (alteraciones en el volumen, tono, entonación).
  • Comportamiento relacionados con rasgos repetitivos o perseverantes
  • Intereses específicos (fijación en un tema u objeto).
  • Físicamente limitado en deportes.
  • Muy sensible a sonidos fuertes, colores, luces, olores o sabores.
  • Dificultad para hacer o mantener amigos de su misma edad.
  • Memoria inusual para detalles
  • Problemas de sueño o de alimentación.
  • Problemas para comprender cosas que han oído o leído
    Tendencia a balancearse, movimientos repetitivos o caminar mientras se concentran.

Píldoras para el docente:

  • Fomente los valores morales: sinceridad, compañerismo, bondad, defensa de los derechos y crí­tica.
  • Persistencia en alcanzar sus metas y objetivos.
  • Gran deseo de superación.
  • Personalidad sencilla, ingenua y transparente.
  • Ausencia de malicia
  • Mejor dominio de las reglas sociales básicas.

Adaptaciones metodológicas en el aula inclusiva

  • Emplee una educación entorno en el respeto, la tolerancia y comprensión.
    Enfatizar las habilidades sobresalientes mediante situaciones de aprendizaje cooperativo.
    Motivarles a los compañeros reforzar autoestima, mejoren su imagen.
  • Faciliten la integración en grupos.
    De le tiempo extra para acabar las tareas, entregar investigaciones usando calendarios.
  • Visualice estrategias como exámenes orales,
  • De ser posible uso de procesador de textos, potenciar la ví­a visual de aprendizaje, preguntas cerradas en los exámenes como los test de respuestas múltiples, entre otros).
    Dele indicaciones claras y muy explí­citas para presentar trabajos.
    Ayudarle a planificar sus estudios, entrenándole en técnicas estructuradas.
  • Incluirle en un programa de educación fí­sica y no a deportes competitivos.
    Analizar los problemas de conducta.
    Fomentar su participación en actividades extracurriculares
    Ayudarle a reconocer lo bueno y lo malo de sí­ mismo.
    Proporcionarle estrategias de autocontrol.
    Apoyo para mejorar sus habilidades sociales y conversacionales.

 

 

Sobre Brizeida Hernández Sánchez

Docente e investigadora